22 de febrero de 2011

Un cruce

Por casualidad nos hemos vuelto a cruzar y para mi sorpresa, dejando un recuerdo de un bonito paso por mi vida. Me has decepcionado.


No pensaba que fueras tan… como decirlo, idiota. Tienes miedo de las repercusiones o represalias que podría haber tomado, pero no te has dado cuenta aún? Todo lo que hablamos, todo lo que compartimos, quedó entre nosotros. Fueron nuestros momentos.

Nunca he sido una traicionera y nunca lo seré. Creo que tú me has traicionado, NO!! Tú traicionaste lo que vivimos, rompiste la magia que compartimos. ¡¡viva tu ignorancia!! No te diste cuenta de lo buena que fui y que sigo siendo. Que no tengo nada en contra tuyo, salvo que si te pillo te canto las cuarenta. Por tonto, por ciego, por ignorante de mí.

No sabías que las buenas personas sólo se cruzan en tu vida una sola vez y tu oportunidad ya ha pasado. Ahora no esperes que las próximas personas que pasen por tu vida sean igual de comprensivas, respetuosas y fieles, como yo lo he sido. Porque no va a ser así.

Cuando te des cuenta de lo que te está pasando te acordarás de mí y de lo que pasó y, lo que es peor de lo que perdiste. Ya no volverá. Ya lo perdiste. No busques, porque como yo solo hay una y no se repite dos veces en la vida, en tu vida.

7 de febrero de 2011

Hada

Simple, divertida, sonriente, un poco vanidosa. Siempre atenta a los intereses de los demás, escondiendo los propios, quizás para que nadie sepa lo que realmente se esconde detrás de una pequeña hada de la vida. Si me descubren ya no tendré misterio, ya no habrá ilusión. Si me dejo descubrir por la persona equivocada puedo caer en el mal más grande de este mundo… amor no correspondido.

Por eso los que me rodean se sienten cómodos, seguros y confortables cuando están conmigo, me cuentan lo que se cuentan ni a ellos mismos. Soy una guarda de inseguridades, una productora de valor y confianza. Una arrancadora de sonrisas. En busca de un ángel de la aventura y la emoción. Agente secreto de la felicidad, repartidor de fuerza, extirpador del miedo y la desconfianza.

El invierno aún se quedará un poco más, me dará la oportunidad de hacer hibernar mi corazón un poco más y así dejar que la primavera lo haga renacer con más fuerza y más ganas que nunca, porque la ilusión nunca la he perdido, sólo se nubló un poco por el camino. Sigue estando intacta como el primer día, como siempre en mí.