9 de marzo de 2013

Cuando me duele el corazón, me duele el alma

Porque el alma silencia el amor de mi corazón, apaga los sentimientos y mi sonrisa esconde el sufrimiento de mis ojos. Para que no vean, para que no sientan, para que no lloren.

Porque cuando más feliz me siento, te cuento algo bueno y tu simple y seca respuesta me estropea el momento, el día, el corazón...
Me hace sentir como lo peor del mundo, la mala de la película. Me siento miserable, soy insignificante. Soy nada, y mi vida empieza a dejar de tener sentido.

Tu orgullo va a hacer que sigas estropeando la felicidad, va a hacer que me sienta como sino fuera nada. Como si ya no te importara...

Y yo callada, paciente, por dentro suplicándote que me prestes un poquito de atención, que me llames, que me abraces, que me beses. Un simple gesto que me devuelva la sensación de felicidad que tenía.

Aunque sólo sea una ilusión, quiero volver a sentirla, así al menos soy un poco más feliz...


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