Y si ese chico con el que quedo a veces, un día de los quedamos se lanza y me da un beso o. me coge de la mano y me dice que quiere que salgamos juntos, que me mire fijamente a los ojos y se ría, así sin más.
Me imagino... que me besa de sorpresa, yo estoy mirando hacia un lado, hablando de alguna vanalidad y él me sorprende acercando de golpe su cara a la mía y plantando sus labios contra los míos. Me veo abriendo los ojos grandes. Los cierro poco a poco, suavemente, me dejo llevar por ese beso que me está robando.
Como le devuelvo el beso no se aparta de mí, es más, me rodea con sus brazos. Me tiemblan las piernas y me dejo llevar. Hace frío, estamos en la calle, pero me da igual, solo noto que mi nariz está fría, y su cara arde.
A penas unos segundos, nos separamos, me mira, esperando mi reacción, le sonrío y le doy un piquito en los labios. Se ríe, sabe que ha acertado en el momento, que no me ha molestado y que podemos seguir abrazados.
Me encanta su sonrisa, temerosa y de alivio.

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